Psicólogos



1.       Relaciones entre miembros de la misma profesión
El vínculo que une los profesionales es distinto y más fuerte; ser profesional es pertenecer un cuerpo o colectivo de profesionales. Los profesionales son colega en sentido propio, Es decir forman en conjunto el colegio profesional. Cuando una profesión se ha consolidado plenamente es requisito imprescindible pertenecer al colegio profesional para ejercerla.
La relación de los profesionales con los colegas de profesión está muy marcada por el sentido de pertenencia compartida a un cuerpo, a un colectivo especializado en llevar a cabo determinado tipo de actividades y prestar determinados servicios.
Ser competente y ser experto significa inicialmente lo mismo. Competencia significa además el ámbito en el cual uno es competente. El profesional es competente en aquello que compete a su profesión, aunque en ocasiones puede hacer un competente; de todos modos es propio del profesional ser competente en su ámbito de competencia.
El modo de relacionarse cada profesional con los colegas de su profesión está centralmente determinado por esa competencia adquirida y reconocida en hacer cosas que otros, por lo general, no están en condiciones de hacer o, al menos, de hacer con la misma competencia.
Los profesionales saben de qué hablan cuando comienzan los temas de sus respectivas profesionales; tienen su propia jerga que difícilmente entienden los otros. La jerga profesional tiene además la funcionalidad de marcar las diferencias entre quienes entienden la jerga y quienes no la entienden.
Cada profesión busca el monopolio del ejercicio profesional en el ámbito de su competencia. Nadie puede entonces meterse en el terreno de otros profesionales; y lo hace puede ser acusado de intrusismo.
El colectivo profesional que ha logrado consolidar suficientemente su profesión ejerces su control social sobre el acceso a la profesión. Este sentido de pertenencia puede ser más fuerte o más débil según sean las diferentes profesiones, según sea su lugar social y según haya sido más o menos prolongado, más o menos intenso, más o menos cohesionado el proceso de socialización compartida.
Los profesionales deben colaborar y suelen colaborar en establecer e ir mejorando los paremos diferencia en el ejercicio de la propia profesión y de ir resolviendo los nuevos problemas que se le van presentando.
Entre psicólogos y psiquiatras hay un problema de competencias compartidas.
En este caso el colectivo que lleva más tiempo de profesionalización, el de los psiquiatras, lleva ventaja. Un psicólogo que prescribiese medicación a su paciente será acusado de intrusismo; en cambio un psiquiatra que sin preparación específica acreditada invade el campo de la logoterapia, difícilmente será acusado de intrusismo por los psicólogos.
Los códigos de ontológico, hablan en primer lugar de la competencia profesional, tanto por lo que se refiere a que los profesionales deben ser competentes y responsable en la prestación del servicio profesional para el que están facultados, como en la defensa del ámbito de competencias de la profesión frente en intrusismo.


2. Colaboración, coordinación y subordinación de profesionales en contextos compartidos.
La lucha competitiva va por los ámbitos de competencia es a la vez la lucha por el reconocimiento de la propia identidad profesional. Ser reconocidos y respetados como profesionales a lo que se atribuye su propio ámbito de competencia configura las relaciones tanto en la sociedad en general como en los ambientes de trabajo que les toca compartir y en los que tienen que colaborar. Competencia hay muchas; se puede colaborar, competir o entrar en conflictos dentro del propio campo profesional o con profesionales con los que se comparte contexto.
Cuando se trate de un asunto complejo en el que tengan que intervenir distintos profesionales o distintos especialistas dentro de una misma profesión, se plantearán por una parte problemas de delimitación de competencias y problemas de integración de las diferentes actuaciones.
La ética, integrar en su planteamiento conocimientos diferentes, no priva a las ciencias ni a los profesionales de su autonomía, ni las instrumentaliza.
Mientras sea posible, la coordinación e integración de las diferentes actuaciones profesionales debe hacerse de forma directa entre los diferentes profesionales.
Cada profesional debe aportar los conocimientos y habilidades que el caso requiera conforme a los criterios en el lenguaje de su profesión.
La ideología igualitaria (nadie es más que nadie) tiene su ámbito de aplicación: nadie es más persona que nadie, todos somos o deberíamos ser iguales en dignidad y derechos.
La relación entre el profesional consagrado y su ayudante es el afán de consolidar la propia profesión para reivindicar las profesiones auxiliares o subordinadas como profesiones iguales, aunque diferentes.
Para lograr una plena autonomía y autocontrol sobre la propia profesión se busca una clara delimitación de la competencia que respeten a unos y otros.


3. El profesional como jefe de otros profesionales.
La institucionalización Permite y conlleva a que haya diferentes roles y funciones que necesitan ser coordinadas. Se planteará la necesidad de encomendar a alguien las tareas de coordinación y aún de dirección. Para poder ser llevadas a cabo de forma estable y eficaz necesitan el soporte de la instituciones y que esta su vez necesíteme bien, entre otras cosas, poder. El poder, como lo otros bienes extrínsecos es necesario e inevitable para la institucionalización de las prácticas profesionales.
El buen profesional, y que sabe hacer bien las cosas propias de su oficio, parece que lo mejor que puede hacer es dedicarse a hacerlas, dejando a otros que están más capacitados o preparados las tareas de gestión con la función directiva.
En cuanto a lo que acceden a puestos directivos sin tener cualificación profesional en términos de bienes intrínsecos específicos, es bueno que se hagan sensibles a ellos y a la vez también distancia frente a los secuestros corporativos.



Criterios/ Contextos
Clínico
Comunitario
Laboral
Educacional
Consentimiento Informado
En el área clínica, el consentimiento informado consta de un documento necesario y obligatorio, adaptado a cada situación. Se entrega antes de iniciada la psicoterapia, donde se le informa al paciente sobre los beneficios, riegos y en general el procedimiento que se seguirá dentro de las sesiones.
En caso de el paciente ser menor de edad, se le informa a él y a sus padres sobre el contenido del consentimiento informado.
En el área comunitaria, el consentimiento informado se le aplicará al representante de la comunidad donde se trabajará. Dentro de este se plantean los pasos a seguir durante la investigación y trabajo en la comunidad, los riesgos, beneficios y la confidencialidad durante el proceso.
En el área laboral, la aplicación del consentimiento informado siempre dependerá del propósito que busque la empresa. Por ejemplo, para un proceso de selección de personal, el consentimiento dará a conocer el procedimiento de entrevista y aplicación de instrumentos, en caso de ser necesario.
En el área educacional, el consentimiento informado debe informar a los padres el procedimiento que se seguirá dentro de lo que se busca lograr con el estudiante. En caso de ser mayores de 14 años, también se le debe informar al participante y además a sus padres.
Término de la relación profesional
Dentro de esta área, el término de relación profesional se realizará en el momento en el que el psicólogo considere que se han cumplido los objetivos propuestos dentro de la terapia o si cualquiera de las dos partes considera necesario la finalización de la relación profesional. Luego de esto, en algunos casos se   realiza un seguimiento sobre el progreso del paciente.
Dentro de esta área, el término de la relación profesional no solicita necesariamente un seguimiento sobre el trabajo realizado.
Dentro del área laboral el término de la relación profesional ocurre al finalizar los propósitos buscados por la institución que solicita el servicio y no implica un seguimiento.
Dentro del área educacional, la finalización de la relación profesional, al igual que en las otras áreas, finaliza al cumplir con los objetivos buscados por el psicólogo y/o la institución que lo solicita. En algunos casos se realiza seguimiento sobre progreso del estudiante.
Competencias.
El psicólogo clínico debe contar con las siguientes competencias: 
Capacidad de abstracción, análisis y síntesis; Capacidad de inteligencia emocional; Capacidad para identificar, plantear y resolver problemas; Capacidad de aprendizaje autónomo y actualizarse permanentemente; Capacidad para formular y gestionar proyectos; Capacidad de trabajo en equipo; Comprender interrelaciones complejas (pensamiento sistémico, holístico); Capacidad de adaptación a nuevas situaciones; Capacidad de comunicación, entre otras.
El psicólogo comunitario debe contar con las siguientes competencias:
Capacidad de articular y aplicar múltiples perspectivas ecológicas y niveles de análisis en la práctica comunitaria; Capacidad de articular empoderamiento colectivo; Capacidad de promover la representación genuina y el respeto por todos los miembros de la comunidad; Capacidad organizativa; Capacidades investigativas; Capacidad de ayudar a los miembros de la comunidad a identificar fortalezas personales, entre otras.
El psicólogo laboral debe contar con las siguientes competencias:
Capacidad de empatía; Capacidad comunicativa; Capacidad de analizar, comprender, controlar e influir sobre el clima laboral; Capacidad de manejar conflictos; Capacidad de liderazgo; Capacidad de administrar pruebas psicológicas; Capacidad de realizar entrevistas; Capacidad del desarrollo de la ética; Capacidad de aplicar dinámicas de grupo, y capacidad de análisis y diseño de encuestas.
Psicólogo educacional debe contar con las siguientes Competencias:
Capacidad de trabajo en equipo; Capacidad de mantener la calma bajo presión; Capacidad de plantear preguntas con claridad; Capacidad de resolución de conflictos; Capacidad de observación; Capacidad investigativa; Capacidad de comunicación y habilidades interpersonales; Capacidad de escucha activa y Capacidad empática.

SEMEJANZAS
Protocolo de aplicación de instrumentos.
Respeto por los derechos y la dignidad de las personas.
Confidencialidad de la información obtenida en el trabajo realizado.

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